En una explotación ganadera, el trabajo sigue estando ahí cada mañana
La empresa de Cayetano no es una gran estructura con departamentos
y puestos intercambiables. Es una explotación familiar en la que
cada persona participa directamente en el trabajo.
Cayetano comparte la actividad con sus hermanos, una hermana y un
sobrino. Trabajan con ganado vacuno, ceban terneros, se dedican a
la compraventa de animales y gestionan un molino para producir parte
de la alimentación del cebadero.
En una empresa de estas características, la ausencia de una persona
se nota inmediatamente. Los animales deben comer todos los días.
Hay que revisar su estado, preparar el pienso, atender las parcelas,
mover maquinaria y resolver incidencias.
El trabajo no se detiene durante los fines de semana ni espera a que
aparezca el candidato adecuado. Por eso una vacante abierta durante
varios meses termina afectando a toda la familia.