En Perú, Harold trabajaba en la venta de alimentación
animal y asesoraba granjas de cerdos y aves. Tenía su
familia, su vivienda y un pequeño emprendimiento, pero
quería vivir una experiencia profesional diferente y
comprobar hasta dónde podía llegar fuera de su país.
El proceso comenzó con varias entrevistas en las que pudo
explicar su formación y conocer a las personas que estaban
detrás de la oportunidad. Más adelante habló directamente
con Cayetano y conoció las tareas que tendría que realizar
en la explotación. Una vez seleccionado, recibió apoyo con
la documentación y los trámites necesarios para viajar
legalmente a España.
Laborial organizó su llegada, la recogida en el aeropuerto
y el traslado hasta Salamanca. La empresa había localizado
una vivienda en Martín de Yeltes, a pocos minutos del
trabajo. Después de incorporarse, el acompañamiento
continuó mediante llamadas y seguimiento para conocer cómo
se encontraba tanto en el trabajo como personalmente.
La adaptación ha requerido tiempo. Harold llegó desde una
ciudad cálida y tuvo que acostumbrarse al frío, a la
distancia con su familia y a la tranquilidad de un pueblo
pequeño. Poco a poco ha aprendido a manejar mejor los
tractores, el molino y las tareas de la explotación.
Para Cayetano y sus hermanos, que llevaban meses sin
encontrar personal, su llegada ha supuesto una ayuda real.
Las tareas se terminan antes, el equipo trabaja con menos
carga y Harold continúa ganando autonomía dentro de la
explotación.
«Hoy estamos más tranquilos porque tenemos menos carga
de trabajo y pensamos que hemos acertado con Harold.»
— Cayetano