Javier
“Lo que se buscaba se ha conseguido.”
Javier valora positivamente las incorporaciones, pero mantiene la autocrítica y entiende el equipo como algo que todavía continúa consolidándose.
Javier tenía alternativas: externalizar labores, cambiar la forma de gestionar la explotación o dejar de trabajar directamente una parte de la tierra. Él quería continuar. Para hacerlo necesitaba algo que cada vez resultaba más difícil encontrar en su entorno: tractoristas.
Cuando empezaron a faltar los tractoristas con los que había trabajado durante años, Javier no se encontró simplemente ante una vacante.
Su explotación combina agricultura de secano y regadío. Cebada, trigo, girasol, remolacha, alfalfa o maíz son algunos de los cultivos que requieren trabajo, maquinaria y decisiones durante todo el año.
Para continuar había varias posibilidades. Podía cambiar la organización, contratar determinadas labores fuera o reducir la gestión directa de parte de la explotación.
Algunas opciones podían resultar incluso más sencillas. Pero Javier quería seguir cultivando directamente la tierra, asumir las decisiones y mantener un equipo propio.
Encontrar tractoristas dejó entonces de ser únicamente una necesidad de contratación. Era una condición para poder mantener el proyecto tal y como quería seguir desarrollándolo.
“La opción de continuar con trabajadores es más dificultosa, pero también más satisfactoria.”
Javier · Agricultor en Palencia
La agricultura actual exige mucho más que saber mover una máquina de un punto a otro.
Hay cultivos diferentes, maquinaria cada vez más especializada, momentos críticos de siembra, abonado, tratamiento o recolección y decisiones que pueden afectar al trabajo de toda una campaña.
Por eso Javier buscaba experiencia, pero no únicamente experiencia. También necesitaba personas capaces de aprender, cuidar las máquinas, tomar responsabilidad y formar parte de un equipo pequeño.
La dificultad para encontrar tractoristas no apareció de un día para otro. Javier había probado distintas vías y sabía que el problema no era exclusivo de su explotación.
La falta de relevo y de profesionales disponibles afecta a muchas empresas agrícolas del territorio. La pregunta era hasta dónde ampliar la búsqueda sin perder capacidad para seleccionar.
Javier conoció esta alternativa a través del entorno agrario de Palencia y pudo empezar definiendo primero qué necesitaba realmente antes de valorar perfiles.
Buscar profesionales fuera de España no significaba aceptar a quien estuviera disponible. Seguía siendo necesario conocer su experiencia, hablar con ellos y decidir quién podía encajar.
Entender las labores, la maquinaria y la realidad de la explotación.
Buscar perfiles con experiencia agrícola y capacidad para adaptarse.
Presentar profesionales y realizar entrevistas con Javier.
Coordinar contratación, documentación, llegada e incorporación.
Julio ya había trabajado como tractorista en Perú. Eso no significaba que conociera automáticamente las máquinas, cultivos y sistemas de trabajo que iba a encontrar en Palencia.
Pasaba de utilizar maquinaria más antigua a trabajar con equipos modernos, GPS, calibraciones y labores agrícolas diferentes.
Para Javier, esa diferencia no invalida la experiencia anterior. Hay conocimientos que viajan con la persona: responsabilidad, cuidado de una máquina, capacidad de observar o experiencia trabajando el campo.
Después corresponde adaptar esa base a la explotación concreta. Y ahí la empresa también tiene una responsabilidad: explicar, enseñar y dar tiempo para aprender.
La experiencia previa es la base. El resto se construye trabajando juntos.
La llegada de nuevos profesionales resolvía una necesidad, pero no terminaba el trabajo de Javier como empresario.
Cada incorporación necesita conocer las parcelas, las máquinas, los cultivos, los ritmos de trabajo y también a las personas con las que va a trabajar cada día.
La adaptación no es únicamente técnica. Hay que construir autonomía, coordinación y confianza hasta que una persona deja de ser “el trabajador nuevo” y empieza a formar parte del funcionamiento normal de la explotación.
Javier habla de los resultados con una prudencia que resulta importante: el equipo funciona, pero eso no significa que haya dejado de construirse.
“Lo que se buscaba se ha conseguido.”
Javier valora positivamente las incorporaciones, pero mantiene la autocrítica y entiende el equipo como algo que todavía continúa consolidándose.
Llegó con experiencia agrícola y continúa ampliándola cada día.
Nuevos cultivos, maquinaria de precisión y otra forma de trabajar el campo se han sumado a la experiencia que ya traía de Perú.
Javier puede seguir gestionando directamente la explotación de la forma que había decidido mantener.
Nuevos profesionales se han incorporado progresivamente al trabajo agrícola.
La experiencia previa se complementa con formación sobre maquinaria, cultivos y procesos específicos.
La valoración actual es positiva y Javier recomendaría conocer el proceso a otros empresarios con el mismo problema.
La falta de profesionales rurales puede parecer un problema de contratación. En una explotación como la de Javier llega mucho más lejos. Condiciona cómo se trabaja la tierra, qué modelo puede mantenerse y cuánto puede asumir directamente el empresario.
Javier tenía alternativas. Eligió seguir. Los profesionales que se han incorporado forman parte del nuevo equipo con el que intenta mantener esa decisión en el tiempo. No porque todo esté resuelto, sino porque ahora existe una base sobre la que continuar construyendo.
Cuéntanos qué profesional necesitas. Analizaremos el puesto, la empresa y el territorio para buscar perfiles adecuados y acompañar todo el proceso de incorporación.